Cuentan que con esfuerzo juntaron el dinero y han postulado en reiteradas ocasiones al subsidio de vivienda DS 49, siendo rechazadas y sin tener una solución habitacional para ellas ni sus hijos.

El Subsidio DS 49 permite a familias que no son dueñas de una vivienda, viven en situación de vulnerabilidad social y pertenecen al 40% de la población con menos recursos de acuerdo al Registro Social de Hogares (RSH), adquirir una vivienda (casa o departamento) sin crédito hipotecario cuyo valor no puede superar las 950 UF ($27.444.332 aproximadamente).

Lamentablemente, el resultado 2021 de este subsidio afectó a muchas mujeres de la Provincia de Quillota, las que tenían la esperanza de poder cumplir su sueño de la casa propia, pero fueron rechazadas una vez más. Reclaman que es muy difícil llegar a cumplir con los puntajes de corte, incluso con el esfuerzo que conlleva para madres solteras, en condiciones de allegadas o sin trabajo estable, juntar el dinero para la postulación.  Esta decepción las llevó a organizarse para denunciar esta situación, convocando marchas y pidiendo ayuda por distintos medios, donde encontraron el apoyo y orientación del Diputado del Distrito 6, Diego Ibáñez.

Erna Leiva, parte del Movimiento “Unidos por la Casa Propia” en la Provincia de Quillota, indicó la decepción luego de conocer los resultados del subsidio. “Saber que habíamos sido rechazadas nos frustró mucho, ya que habían casos de suma urgencia, como abuelitos o discapacitados que también quedaron fuera. Empezamos a ver que el puntaje de Servicio Militar y Gendarmería, a nosotros no nos avala, porque las personas que tienen carrera en estos no son de la clase vulnerable y, además, la mayoría de las que postulamos al DS 49 somos mamás solteras, entonces lo primero que te piden en el Servicio Militar es no tener hijos”, señaló.

Leiva indicó que recibieron orientación y apoyo del Diputado Diego Ibáñez. “Nos hemos estado organizando con el tiempo y hemos encontrado ayuda y orientación con el Diputado Diego Ibáñez, quien nos consiguió una hora con el Ministro de Vivienda para marzo. Ahora estamos gestionando un Comité provincial, para lograr nuestras casas propias por medio de esta figura, ya que es urgente para nosotras estas viviendas, porque no estamos viviendo en las mejores condiciones”, agregó.

Katherine Moraga, de la Comuna de La Cruz, también forma parte de este movimiento y ha postulado cuatro veces al DS 49, siendo en todas rechazada. “He postulado cuatro veces al Subsidio DS 49 y no me lo he podido ganar, juntando el dinero con mucho esfuerzo, ya que soy madre soltera y nunca he recibido ayuda del padre de mi hija, ya que está en situación de calle. Mi primera postulación al subsidio fue cuando mi hija tenía dos años y ahora ya tiene seis años, lo que hace que vaya a perder 50 puntos en la postulación, porque ya no es menor de seis años. Necesito mi hogar, ya que estoy cansada de las humillaciones de vivir de allegada y no tener donde ir, ya que no tengo más apoyo. Desde que empezó la pandemia no tengo quien me ayude con mi hija, por lo que empecé a trabajar independiente en las verduras y haciendo almuerzos, lo que me permitió mantenerme y juntar el dinero de la postulación”, enfatizó.

Nicole, de la comuna de Nogales, quien es madre de Trillizos y de una menor de 4 años con una cardiopatía congénita, también forma parte de este movimiento. “La situación en la que vivimos nosotros es totalmente vulnerable, ya que vivimos en una mediagua, sin baño ni cocina. Este año con mucho esfuerzo, por tener que mantener a mis cuatro hijos, pude lograr juntar el dinero necesario para postular al subsidio, pero la decepción fue total cuando me di cuenta que el puntaje de corte era demasiado alto, ya que en la Quinta Región era de 1140, de los cuales obtuve solo 760 puntos. Esto me llevó a movilizarse con las demás madres, por un lugar más digno para nuestros hijos”, agregó.

Todas estas mujeres hoy lo único que quieren es una solución, ya que muchas de ella viven en condiciones precarias con sus hijos, viven de allegadas e, incluso, muchas otras por sus condiciones económicas y/o habitacionales, no pueden estar a cargo de sus hijos, sino que los tienen familiares, para no perderlos o el temor que puedan ingresar a centros de Sename.