Más de 25 jóvenes se capacitan en gastronomía y cierran proceso formativo con muestra culinaria en centro de Reinserción Social Juvenil

Este miércoles 12 de febrero, en el Centro de internación provisoria y régimen cerrado
(IP-IRC) de Limache, se realizó una feria gastronómica que marcó el cierre del proceso
formativo de los talleres de cocina, desarrollados en el marco del proyecto Reinserción a
través del sabor y el movimiento 2.0 financiado por el Gobierno Regional de Valparaíso. La
actividad permitió visibilizar los aprendizajes adquiridos por jóvenes en contexto de
privación de libertad, fortaleciendo habilidades laborales y personales vinculadas a la
reinserción social juvenil.
La jornada contó con la presencia de la directora regional del Servicio Nacional de
Reinserción Social Juvenil, Fernanda Alvarado; el director regional (s) de Gendarmería,
coronel Héctor Miranda; además de funcionarios del servicio, representantes de la OTEC a
cargo del taller, jóvenes participantes y sus familias, quienes acompañaron este significativo
hito de cierre y certificación.
El proceso de capacitación fue aprobado por más de 25 jóvenes y adolescentes privados de
libertad, quienes recibieron formación teórica y práctica en cocina nacional e internacional.
De este grupo, se seleccionó a un equipo que estuvo a cargo de la elaboración y
presentación de diversos platos, los cuales fueron compartidos en una instancia de
degustación con las y los asistentes, permitiendo demostrar el nivel de conocimientos
alcanzados durante el taller.
En la actividad, la directora regional del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil
destacó la importancia del trabajo colaborativo que hace posible este tipo de iniciativas,
señalando que “el Gobierno Regional ha sido un aliado fundamental en este proceso que
entrega nuevas herramientas a jóvenes que se encuentran en proceso de reinserción social.
El curso de gastronomía ha permitido que los jóvenes desarrollen habilidades que
posiblemente les permitan insertarse laboralmente y así mejorar sus condiciones de vida
una vez que egresen del centro de cumplimiento”, agradeciendo además el compromiso de
las instituciones que contribuyen a generar más oportunidades formativas.
Durante la ceremonia, uno de los jóvenes participantes tomó la palabra para valorar la
experiencia vivida, destacando que “quería dar las gracias por el taller, a la profesora, a la
directora y al director aquí presentes, por el tiempo que nos brindan y por creer en
nosotros”. La feria gastronómica representó así el cierre de una etapa de aprendizaje,
reafirmando la relevancia de generar espacios formativos significativos que fortalezcan
trayectorias de desarrollo y proyección futura en jóvenes atendidos por el Servicio de
Reinserción Social Juvenil.



