Gracias al rápido paso a una modalidad de remates online y a un marcado aumento de la confianza en el sistema, principalmente por parte de los participantes, la empresa líder de la industria logró superar su proyección de venta de activos 2020 en un 30%, lo que genera un buen escenario para comenzar un nuevo año.

Santiago de Chile, diciembre de 2020.- El 2020 ha sido un año marcado por la incertidumbre, principalmente por el impacto económico y social que está generando la pandemia del COVID-19 en Chile. En este escenario, el comercio se abocó a internet con mayor fuerza producto de la pandemia, donde los compradores online crecieron exponencialmente en los últimos 12 meses.

“Este ha sido un periodo muy difícil para distintas industrias y de la cual no fuimos ajenos.  Tuvimos que tomar decisiones de forma rápida para adaptarnos a las necesidades de nuestros clientes y su vez, ser conscientes de las limitaciones, principalmente sanitarias, a las que nos enfrentamos. A pesar de todo esto, obtuvimos números azules para cerrar el año”, explica Víctor Ovalle, gerente de Propiedades Urbanas de Tattersall GDA.

El área de remates urbanos de Tattersall GDA aumentó en un 30% las proyecciones de ventas que se esperaban para este año, lo que genera una base auspiciosa pensando en el próximo año.

Si bien en el primer semestre del 2020 la crisis pegó fuertemente en los procesos de remate urbanos, sobre todo desde el mes de marzo en adelante, donde la Superintendencia frenó los procesos de las liquidaciones concursales y reorganizaciones, provocando una disminución de aproximadamente del 30% de las transacciones, en comparación del mismo periodo de tiempo del 2019. A partir de agosto, por el contrario, las distintas medidas de desconfinamiento potenciaron la reactivación de procesos concursales y la captación de empresa que remataron terrenos de alto valor.

Es así, como Tattersall GDA superó las proyecciones de ventas para el área de remates urbanos este 2020, donde el 41% de las transacciones se enfocaron en terrenos, mientras que el 23% en casas y lo siguen las propiedades industriales con 21%. Más abajo se encuentran las transacciones a causa de remate de departamentos que alcanzan un 7%; locales de un 5% y oficinas de un 4%. Todas estas ventas se realizaron en 25 remates durante el 2020, donde la mayoría de ellos fueron realizados de forma remota.

Modalidad 100% Online

Según Ovalle, una de las claves para tener cifras positivas para cerrar el año, se debe a la rápida reacción y al cambio de la modalidad en la que se realizaba el remate. Es así, como Tattersall GDA fue pionera en realizar sus procesos de forma remota, lo que fue replicado por otros actores de la industria.

“Esta nueva forma de realizar transacciones nos permitió tener un mayor manejo y comunicación con los clientes, además de disminuir los tiempos de espera entre los diferentes lotes que ofrecíamos. Por otro lado, logramos agilizar los cierres de negocios y la devolución de garantías, minimizando los riesgos de errores”, finaliza el experto.

Para el año 2021, Tattersall GDA pronostica un aumento en la cantidad de propiedades urbanas en remate, básicamente por el efecto de créditos impagos. Esto aumentaría la cartera inmobiliaria de los bancos y las liquidaciones concursales.